En resumen, si eres ectomorfo, tu reto no es solo entrenar fuerte, sino comer lo suficiente y descansar lo necesario para darle tiempo al cuerpo de construir músculo.
2. Mesomorfo: el equilibrio perfecto
Los mesomorfos son los afortunados del grupo. Tienen una estructura corporal naturalmente atlética, con hombros anchos, cintura estrecha y una buena proporción de masa muscular. Su metabolismo es equilibrado, lo que les permite ganar músculo con facilidad y mantener un nivel de grasa corporal moderado.
