
Lo interesante es que en 1970 esta foto no fue portada mundial ni causó el revuelo que genera hoy. Para muchos pasó desapercibida. Fue con el tiempo, cuando se volvió a mirar el pasado con otros ojos, que se entendió su verdadero peso. Las redes sociales, los documentales y los debates actuales sobre diversidad han rescatado esta imagen y la han convertido en un símbolo de lo que significó abrirse paso en un sistema que no estaba diseñado para incluirlos.
Diahann Carroll, por ejemplo, no solo brilló en el cine, sino también en la televisión, siendo una de las primeras mujeres negras en protagonizar una serie dramática sin interpretar un rol subordinado. Cicely Tyson, por su parte, siempre fue extremadamente selectiva con sus papeles, negándose a representar personajes que reforzaran estereotipos dañinos. Esa coherencia, esa ética, también está presente en la foto, aunque no se vea a simple vista.