Het duurde niet lang voordat wat velen al vermoedden bevestigd werd: de beroemde virale audio was niet echt. Het was een materiaal gemaakt met kunstmatige intelligentie, ontworpen om de stem van Galilea Montijo na te bootsen en impact te genereren op sociale netwerken. De bedoeling achter dit soort content is meestal precies dat: snelle reacties, debat en viraliteit uitlokken, zelfs als er geen echte basis voor is.
A pesar de la aclaración, el daño ya estaba hecho. Durante varios días, el nombre de la conductora estuvo entre las principales tendencias, acompañado de teorías, especulaciones y todo tipo de interpretaciones. Algunas personas defendían que era imposible que fuera real, mientras otras insistían en que “algo de verdad debía haber”, lo que alimentó aún más la confusión.
Con el paso del tiempo, distintos medios comenzaron a explicar el fenómeno con más calma. Se señaló que este tipo de casos no son aislados, sino parte de una tendencia creciente en la que audios y videos falsos creados con inteligencia artificial se vuelven virales antes de ser desmentidos. Y en la mayoría de los casos, cuando la verdad sale a la luz, ya el contenido ha recorrido medio internet.
En el caso de Galilea Montijo, la propia dinámica del escándalo siguió un patrón bastante conocido: primero aparece el contenido impactante, luego se viraliza sin verificación, después llega la polarización en redes y finalmente se confirma que todo era falso o estaba manipulado. Aun así, el ciclo deja una huella difícil de borrar.

