El limón tiene un efecto similar. Su acidez interfiere con las feromonas. Puedes exprimir jugo de limón en las entradas o zonas donde suelen aparecer. No es una solución definitiva, pero sí un buen complemento.
Ahora bien, hay casos donde la infestación es demasiado grande o persistente. Ahí es recomendable usar productos profesionales o incluso llamar a un servicio de control de plagas. Algunas especies, como las hormigas carpinteras o las hormigas faraón, pueden ser más difíciles de eliminar y requieren un enfoque más especializado.
Un detalle interesante es que no todas las hormigas comen lo mismo. Algunas prefieren azúcar, otras proteínas. Por eso, si un método no funciona, no significa que sea inútil, sino que tal vez no estás usando el tipo de cebo adecuado para esa especie.
