12. Comer en la cama y no limpiar después
Esa costumbre de ver una película y comer juntos en la cama puede ser linda… hasta que las migas se acumulan entre las sábanas. Con el tiempo, esto puede atraer insectos o provocar irritaciones en la piel. Pero el placer de disfrutar una cena entre risas y caricias hace que muchos ignoren el detalle higiénico.
13. Usar la misma almohada
Aunque cada uno tenga su lado de la cama, es común que terminen compartiendo la misma almohada en algún momento. Sin embargo, las almohadas acumulan saliva, sudor y bacterias. Cambiarlas o lavarlas regularmente es clave, pero la mayoría no lo hace con frecuencia.
14. Dejar que el otro use su desodorante
“Solo un poquito, no pasa nada”, suelen decir. Pero sí pasa. El desodorante puede acumular bacterias de la piel y, al compartirlo, se pueden transmitir. Aun así, en los apuros del día a día, pocas parejas se detienen a pensar en eso.
